Una primera vez….

Aquella tarde que Abel salió de casa a tomar un descanso en el parque de la esquina nunca imagino que cambiaría su vida por siempre. El sol caía por el horizonte, Abel sentado debajo de florido framboyán no se ha percatado que alguien que estaba sentado en el banco del frente, mira indiscretamente varias veces y se da cuenta que alguien lo mira .Vuelve mirar. Abel se da cuenta e intenta esquivar la mirada. Aquella persona de unos 18 años de edad, rubio, ojos azul claro, 1.60 cm de estatura. Ambos cruzan miradas nuevamente y el joven del otro lado se sonríe. Abel se levanta y camina, es interrumpido en la marcha por el joven que le dice.
– Buenas podemos hablar un momento por favor si no te es molestia.
Abel asombrado lo mira fijamente y responde.
– Sí por qué no, ven sentémonos aquí en este banco, respondió Abel con la voz entre cortada como si temblara de miedo.
Caminan hasta el banco y se sientan, se miran reparándose cm a cm
– Usted dirá- le dice Abel.
– Disculpa mi atrevimiento, antes me presento me llamo Alexander y vos como se llama. – le pregunta el joven sonriendo.
– Me llamo Abel.
– Bonito nombre para un chico como vos.
– Gracias por el elogio- responde Abel.
– Para serte sincero nunca me siento en este parque. Le dice Alexander.
– Ah mira tú, yo si vengo todas las tardes con la fresca a sentarme a desconectar un poco, mirar y dejar como dice mi abuela cuando se sienta en el portal. – Le dice Abel.
– Ja Ja Ja así que te gusta sentarte en el parque. Mira que bien y que es eso que tanto miras y dejas. -Le pregunta Alexander.
– A decir verdad, solo miro las personas que se sientan aquí, que en su mayoría son de mi edad.
– Sí, eso es verdad, la mayoría son adolecentes y jóvenes. Y qué edad tienes entonces.- Le pregunta Alexander.
– Tengo 12 años y tú.- le responde Abel.
– Ja, Ja adivina. Le dice Alexander riéndose.
– Debes tener unos 17 a 19 años.
– Estoy en el medio.
– Ah, 18 años entonces.
– Así mismo broder, 18 y a vivir más.
– Bueno a mí me faltan 6 para llegar ahí.
– Ya llegaras, y mirándote tienes unos ojos preciosos.- Le dice Alexander. Abel lo mira fijamente a los ojos. Alexander toca la mano de Abel con su mano suavemente y este intenta rechazar pero no puede.
– Qué te pasa, nervioso. Estas sudando. Le dice Alexander. Abel no responde, por su rostro comienza a bajar gotas de sudor dando fe del momento que vive el muchacho. Una fuerza le hace temblar desde el interior.
– Me voy, me voy le dice Abel.
– Porque – le pregunta Alexander.
Abel no responde, se ha quedado mudo ante las palabras de Alexander. No sabe que sucede dentro de su cuerpo, los nervios hacen de la suya, las manos tiemblan, el corazón late más fuerte, la piel suda y las manos están frías. Alexander ante sus ojos se ha quedado asombrado, nunca imagino que alagar a una persona podía ponerla tan nerviosa. Toma la mano de Abel en sus manos y la siente fría, sudada. Abel mudo solo hace que mirar fijamente el rostro de aquel joven ante su ojos.
– Sabes, desde que te sentaste en ese banco me llamaste la atención y para ser sincero no sé que me sucede.- Le dice Abel que se ha quedado neutralizado.
– Ah ya por eso me mirabas tan detenidamente y para decir verdad me gusta esa forma en que me miras. Esa sonrisa.- le dice Alexander.
Abel no habla, ha quedado mudo ante las palabras de Alexander. Palabras que jamás espera escuchar y mucho menos alguien de su mismo sexo. Lo mira y sonríe como dando respuesta a las palabras escuchadas. Lo mira fijamente reparando cada fracción de su rostro.
Abel se ha dado  cuenta que siente cierta atracción por los hombres. Es un elemento clave para considerar la  homosexual.

La homosexualidadcontiene muchas  aristas y matice que no se manifiestan de la misma forma en cada hombre o mujer. Puede ser natural o introducida. Las formasd van desde tocarce las manos disimuladamente, ese roce de piel con piel transmiten un nivel de sensaciones que el organismo procesa rápidamente y comienza a despertar eso que se llama atracción hacia otra persona y que no se siente con todos ni de la misma forma, estas sensaciones despiertan elementos  que hacen  un impulso emocional.

Otra forma es la  mirada de uno hacia el otro. La sonrisa nos  delata y es como responder que sí. El corazón responde con choques eléctricos que te dejan neutralizado.

Sin dejar a tras la respuesta de nuestro órganos reproductor. La erección.

Para muchos hombre y mujeres existen curiosidades sobre la relaciones gay. Desde que sienten hasta como pueden hacer el sexo. Sin dejar de conciderar que los  homosexuales son personas normales, comunes, con sentimientos, valores y cualidades que se ven reflejados en su conducta psico –social.

Diversas son las historias y las formas en que nos damos cuenta de la homosexualidad, cualquiera que sea no puede existir el miedo de convivir así. Y afrontar con fortaleza a la sociedad. La felicidad es la que importa. Empieza por aceptarte tu y te aceptaran los demás.